Publicacions a la SEBAP

Necesitamos emprendedores empresarios

Necesitamos emprendedores empresarios, capaces de aplicar las técnicas aprendidas en las escuelas y facultades y sumar conocimientos y experiencias para lograr la excelencia profesional.

Estoy de acuerdo con el profesor Antoni Elías cuando dice que en España lo que necesitamos son empresarios además de emprendedores. En España tenemos excelentes ejemplos de empresarios emprendedores líderes mundiales como Zara/Inditex, Custo, El Corte Inglés, Ferran Adrià, Avinent, el Hospital Clínic de Barcelona, IESE y ESADE y otros. Pero son pocos. No estamos a la cabeza de los países innovadores, de las mejores universidades, en la lista de las mayores empresas (con excepciones).

Me he encontrado en la situación de contestar distintas afirmaciones y preguntas con denominador común. Por ejemplo:

- En la universidad llevo años investigando y nunca se me ha aproximado ninguna empresa

- Trabajo para una gran multinacional extranjera pero no sabemos cómo defender la subsidiaria local

- ¿Qué cree que nos falta a los jóvenes y no tan jóvenes emprendedores de hoy?

- Tengo ideas pero no encuentro quien me financie desde la iniciativa privada o desde la Administración

- Tengo ideas pero no consigo convencer a los incompetentes de mis jefes

- Que un proyecto nunca cumpla plazos ni presupuesto es culpa de otros

- ¿Las empresas, cómo podemos encontrar interlocutores válidos en la universidad? Que nos escuchen, que miren más allá de la publicación y de su currículum, etc

Y quien hace estas preguntas espera recetas milagrosas.

¿Tenemos emprendedores o necesitamos empresarios? ¿Es lo mismo?

Qué necesitamos

- Aprender a fracasar, aprender de los errores, tomar decisiones y ser coherentes, ser perseverantes, saber cuándo la individualidad es un mérito y cuándo es un defecto, cómo aprovechamos las energías, fortalezas y debilidades, cómo nos gestionamos a nosotros mismos, cuándo necesitamos un equipo que complemente nuestras debilidades, cuándo y con quién nos asociamos, etc.

A los emprendedores/futuros empresarios les faltan muchas de estas cosas y lo peor es que no quieren saberlo: capacidad de trabajo, perseverancia, trabajo, dedicación, exceso de individualismo y falta de sentido de equipo, obedecer aunque no estemos totalmente de acuerdo, capacidad de rectificar, sentido de la mejora continua y perfeccionismo, pensar en grande más allá de la nariz, asumir riesgo y la responsabilidad asociada, olfato comercial para la venta de sus ideas, …

El emprendedor/empresario debe ser capaz de aceptar la frustración y superarla. Superarla implica revisar lo hecho y ver qué se debería haber hecho, implica perseverancia, implica vivir bajo mínimos y sin paracaídas, aceptar que debe vender el producto/idea a personas que no van a sentir lo mismo que ellos, personas que buscan directamente la rentabilidad de sus inversiones,…, y saber renunciar al ego para enfocar el resultado.

Emprendedores/innovadores lo deberíamos ser todos a distintos niveles. Ser capaces de contribuir a la mejora de la empresa en la que estamos empleados, cada uno a su nivel, pero al mismo momento, que el empleador nos transmita el sentido de pertenencia a grupo y del interés común.

Desgraciadamente esto no se enseña en ningún sitio, se aprende. Me gusta leer las anécdotas de la vida de Ferran Adrià, vida complicada, 5000 experimentos al año para tener 50 platos, rigor, equipo, disciplina, autoformación y últimamente conferenciante en Harvard, la más prestigiosa universidad de negocios. En las escuelas o facultades se nos enseñan técnicas de lo que es importante y necesario. Pero todavía más lo es aprender a utilizar estas técnicas y sumar los conocimientos y experiencias que se adquieren en el ejercicio de la profesión.

Tomando de nuevo el ejemplo de la cocina, los ingenieros entendemos lo que es una medida física y por tanto las cantidades necesarias para hacer un buen arroz. Pero nos perdemos cuando nos dicen de añadir una pizca de sal o una pizca de pimienta. Estas pizcas son lo que diferencia la normalidad de la excelencia. Esto no está en los libros, esto se aprende experimentando y, si además somos empresa, debe tener su reflejo en la cuenta de resultados.

Necesitamos emprendedores empresarios en todos los ámbitos de la sociedad, en todo tipo de organizaciones, sea Administración, ONG, hospitales, organización religiosa, empresa industrial o de servicios. Y ello no se enseña , se aprende.

Alexandre Blasi

Socio

CAUDEX PE

ablasi@caudexpe.com

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